Nuestra historia

Os vamos a contar nuestro recorrido para conseguir producir una espirulina de calidad, es decir, para crear KORU Espirulina.

Durante los estudios en la Universidad de Ciencias del Mar, el profesor de acuicultura nos desveló las cualidades que hacen tan excepcional al microalga “espirulina”. Fue la chispa que inició nuestra fascinación por ella y el deseo de crear este proyecto en el que cultivamos la espirulina de manera artesanal mimando la calidad.

Nuestra formación se consolidó en una planta de cultivo artesanal en Montpellier (Francia), empresa pionera en este tipo de cultivo en Europa desde hace 20 años.

Nos hemos trasladado a Acebo, en la Sierra de Gata, desde el País Vasco y Navarra buscando las mejores condiciones tanto de clima como de calidad medioambiental. El agua para el cultivo procede  de un manantial de montaña, fresca y saludable.

Presentamos la espirulina en hebras, un nuevo concepto, que nos permite introducir la espirulina en nuestras recetas de cocina.

En definitiva, hemos decidido volcar nuestra vida en este proyecto en el que nos sentimos felices ofreciendo espirulina como nunca antes la habías probado. Bon appétit!!!